sábado, 23 de febrero de 2008

Crónica de unas mini vacaciones que trajeron cola..... y cuanta cola!

Desde algunos meses veníamos planteando con las chicas la idea de irnos a algún lugar a descansar y divertirnos, claro que para divertirse no hace falta ir muy lejos, sólo con estar todas la diversión esta asegurada.
Así fue como emprendimos la búsqueda. En noches Sublimes donde la cerveza fue nuestra mejor aliada (entre otros aperitivos) decidimos que nuestro destino iba a ser Gualeguaychu, sí señores la capital del carnaval se iba a vestir de fiesta para a recibir a su máxima exponente: Sonia Vanesa Mari popularmente conocida como Vanesa Mónica Marí-Marí.
Así fue como al compás de "...enciende tu motor marí marí uououou marí marí..." arrancamos nuestras inolvidables mini vacaciones.
Unos días antes del viaje, Guada, siempre con su sonrisa a flor de piel y su optimismo desmesurado, me dijo en una charla muy profunda: "éste fin de semana algo vamos a ganar, estoy segura de eso", a lo que yo agregué (no recuerdo si mentalmente o lo expresé con palabras) : "si no ganamos algo allá que es un descontrol, no ganamos mas..."
Llego el día de nuestra partida, entre flashes, saludos y mucha emoción nos subimos a aquel expreso donde todas ilusionadas esperábamos encontrar la gloria. "Esperemos llegar a Retiro, seguro alguno va a subir" escuché murmurar entre el bullicio. Pero no, la gloria nunca llegó y nos tuvimos que conformar con ver y escuchar durante las interminables horas arriba de ese micro a un grupete de joviales platenses que seguramente esperaban lo mismo que nosotras.
Mi optimismo, que no es tan desmesurado como el Guada, pero que tiene unos picos bastante altos, me permitía pensar en cosas como: "Seguro que llegamos al hostel y van a estar todos de fiesta" o "ojala nos toque dormir con un grupo de turistas extranjeros (hombres por supuesto)". Pero no, paso lo que mi amigo Murphy, un optimista total, planteó muy sabiamente hace algunos años: La probabilidad de que ocurra un evento X es inversamente proporcional a la conveniencia de X.
Osea, que no sólo llegamos al hostel (todas demacradas, con hambre y sueño) y no había fiesta, si no que las personas alojadas eran todas minas, 27 para ser mas precisa.
Pero volviendo al principio, estábamos todas, así que la diversión estaba asegurada...
Continuará....

1 comentario:

Unknown dijo...

mena la verdad me sorpendiò tu faceta tecnològica, pero no te hagas la dolobu y subi la foto con la lampara de aladin !!!